RELEASE TITLE Resistance
LABEL Different Is Different Records
CATALOG DIDREC129
GENRE Techno
RELEASE DATE 2017-08-17
QUALITY 320kbps CBR Stereo 44100Hz
SIZE 241.05 MB
15 TRACKS:
Clash – Chaos In Thailand (Original Mix) 06:11 125bpm D#min
Fiuset – In The Groove (Adam Jay Remix) 08:06 128bpm A#maj
Gayle San – Mirage (Michel Lauriola Remix) 05:29 129bpm Dmin
Gayle San – Mirage (V1L Terror Degradation Side) 07:52 126bpm Cmin
Greencross – Dimensional (Greencross' 'One Dimension' Mix) 07:05 124bpm Fmin
Greencross – The Children Of The Python (Angel's 'Snake Jack' Rebuild) 06:33 128bpm Amin
Leo Fernandez – Chamokropolis (Version 2) 07:11 127bpm Amaj
Leo Fernandez – Nubeluz (Version 1) 06:17 124bpm Bmin
Michel Lauriola – 4.2 (Original Mix) 06:19 129bpm D#min
Ordep Zerep – Malandro Technoso (Original Mix) 05:55 127bpm Amin
Osclighter – Got Swing (Defrakted Aka Destro Remix) 06:45 130bpm Amin
Rob Chiriqui – Human Trap (Original Mix) 07:21 126bpm Amin
Tom Hades – Serenade (Greencross' Undub) 07:10 126bpm Dmin
V1L – Aftershock (Original Mix) 08:23 125bpm Bmaj
V1L – Shock And Awe (Rob Chiriqui Remix) 07:44 126bpm Cmin
This is a compilation of tracks previously released on Different Is Different Records. Comprised of music created by Venezuelan artists, or remixes of tracks originally made by Venezuelan producers, as a homage to the massive exodus of Venezuelan citizens who have been forced to seek for a new home abroad, following almost twenty years of a phoney revolution.
Citizens of planet earth: against a totalitarian government system, you must always resist.
Words in spanish by Federico Blank aka Ordep Zerep:
La Venezuela inmoral y los ciudadanos del mundo
No quiero una ciudad, ni un paĂs, ni mucho menos fronteras que nos dividan. Vivimos en el mismo planeta y la mayorĂa de sus habitantes no se dan cuenta que es aquĂ donde residimos, este es nuestro verdadero hogar. El ser humano histĂłricamente ha matado y destruido civilizaciones por su afán de crear lĂneas divisorias invisibles para separarnos, cuando deberĂa ser todo lo contrario; la bĂşsqueda del entendimiento nunca ha sido algo prioritario.
ÂżHasta quĂ© punto puede convertirnos el egoĂsmo en seres despreciables con afán de grandeza y codicia ilimitada? Ese despreciable sentimiento que nos separa de nuestra naturaleza humana y nos enquista en lo más profundo del ego, aislándonos de las situaciones que realmente deberĂan ser importantes en la vida. AquĂ radica el dĂa a dĂa del mundo en que vivimos. Obviamente no se puede decir que todo está perdido, porque muchas veces surge un destello de luz que ilumina el camino cuando está más oscuro que nunca.
AsĂ está Venezuela, buscando ver la luz dentro de tanta oscuridad. Esas tinieblas en lo más profundo del foso de la mayor crisis que jamás vista en nuestra corta historia. El afán de poder definitivamente ciega a las personas, y al mismo tiempo las aĂsla: nuestro paĂs se encuentra cada vez más incomunicado con el resto del mundo como consecuencia de una nefasta polĂtica de estado. IrĂłnicamente, la dictadura se ha venido atornillando en el poder utilizando estrategias contrarias a las polĂticas que promueven, engañando a las personas que poseen poca educaciĂłn, haciĂ©ndoles ver una realidad inexistente.
Realmente no puedo saber quĂ© va a pasar en Venezuela, pero la situaciĂłn no pinta nada bien. El empobrecimiento sistemático, el hambre, la escasez, la falta de educaciĂłn, la mala polĂtica, la corrupciĂłn, la indolencia, el terror y la muerte nos lanzaron por el despeñadero hace rato. Venimos en caĂda libre, y lo peor es que no terminamos de tocar fondo. Vivimos en un paĂs que agoniza cual enfermo terminal, cuya patologĂa le ha robado los sueños y aspiraciones a la inmensa mayorĂa de sus habitantes, obligándoles a emigrar o sucumbir, algunos ante la economĂa, otros ante la delincuencia, y a otros tantos ante las dádivas miserables de un rĂ©gimen totalitario que no quiere que sus sĂşbditos sean ciudadanos del mundo.
Las proyecciones no son nada alentadoras, se habla de default econĂłmico, guerra civil, estallido social, golpe de estado, represiĂłn, intervenciĂłn extranjera, invasiĂłn de unicornios, o la peor de todas, la indiferencia de un pueblo que se deja lavar el cerebro y comprar su conciencia con una promesa de mera subsistencia. El progreso en Venezuela se fue de vacaciones, y por lo visto le gusto más el lugar a donde fue porque no quiere regresar; o quizás lo mataron o secuestraron en el camino de vuelta. Por eso yo no quiero ni una ciudad, ni un paĂs. Solo aspiro con un hogar que se pueda llamar planeta tierra, lleno de entendimiento, gente decente y de progreso. ÂżEs eso mucho pedir? Quizás si, por los momentos me conformo con una mejor Venezuela.